UNA GUIA PARA LOS PADRES

El Señor le ha dado a usted, en su calidad de padre la responsabilidad primordial de enseñar a sus hijos. Aunque ésta sea una gran responsabilidad, es también un privilegio divino el que se le confíe el cuidado de los hijos de nuestro Padre Celestial. Uno de los conceptos más importantes que el Señor espera que les enseñe a sus hijos es el del significado y uso correctos de las relaciones físicas e íntimas entre un hombre y una mujer. Esta guía se ha preparado con la finalidad de ayudarle a instruir a sus hijos en lo que concierne a la intimidad física y a prepararlos para seguir el plan del Señor al expresar sus sentimientos íntimos.
La palabra intimidad, tal como se usa en esta publicación, no se limita únicamente a la intimidad de las relaciones físicas. Quizás el comunicar las experiencias y los deseos espirituales sea la expresión más sublime de la intimidad. El objetivo es que toda intimidad se lleve a cabo con rectitud. Aquellas expresiones que ocurren fuera del ámbito de la rectitud revelan más bien lujuria e injusto dominio, y no una verdadera expresión de amor, como la que enseñó el Salvador cuando dijo: "Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros". Nadie puede deducir que tal afirmación incluya alguna forma de injusticia.