HAROLD B .EE

ENSEÑANZAS DE LOS PRESIDENTES DE LA IGLESIA
HAROLD B .EE


Harold B. Lee, undécimo Presidente de la Iglesia y Apóstol durante más de treinta años, testificó humildemente desde el fondo de su alma "que Dios vive, que Jesús es el Redentor del mundo". Con la convicción que cultivó a lo largo de sus años de servicio, dijo: "Mi humilde oración es que todos los hombres, de todas partes, comprendan más plenamente la importancia trascendental de la expiación del Salvador de todo el género humano, quien nos ha dado el plan de salvación que nos conducirá a la vida eterna, donde moran Dios y Cristo".
El viaje de regreso a la presencia de nuestro Padre Celestial constituyó el punto central de las enseñanzas del presidente Lee a los miembros de la Iglesia. Él exhortó a cada uno de los hijos de nuestro Padre Celestial a "adquirir ese testimonio inquebrantable que le encaminará con resolución por el sendero que conduce indefectiblemente hacia la meta maravillosa de la inmortalidad y la vida eterna".