FORTALECE A TUS HERMANOS



En una revelación que recibió el profeta José Smith, el Señor declaró: "Fortalece a tus hermanos en todas tus conversaciones, en todas tus oraciones, en todas tus exhortaciones y en todos tus hechos" .
Es realmente importante que los poseedores del sacerdocio de nuestra época sigan ese consejo: los esposos y los padres en sus propios hogares, los maestros orientadores en las casas sobre las cuales han sido llamados a "velar... y estar con ellos y fortalecerlos", y todo poseedor del sacerdocio en forma individual al cumplir con sus obligaciones diarias.
Los que poseen el sacerdocio de Dios tienen la responsabilidad, debido al convenio que han hecho, y la gran oportunidad de llevar bendiciones a la vida de otras personas y fortalecerles. El prestar servicio a los demás es una forma importante de honrar el sacerdocio que se posee.
El poseedor del sacerdocio fortalece a los demás en todas sus conversaciones cuando sigue el consejo de que las palabras que pronuncie sean para edificar a otros. Los poseedores del sacerdocio fortalecen a los demás en todas sus oraciones cuando oran "continuamente... por el bienestar de los que [los] rodean". A su vez, estos varones exhortan a los demás a ser fieles e invitan "a todos a venir a Cristo". En resumen, quien posee y honra el sacerdocio de Dios se esfuerza por fortalecer a los demás en todo lo que hace, en todos sus hechos.
Es apropiado que el título de la Guía de estudio personal del Sacerdocio de Melquisedec para este año se titule Fortalece a tus hermanos. Esperamos que al utilizar esta guía como complemento del estudio de las Escrituras que realizaremos este año, especialmente de D. y C., nos sirva como recordatorio constante de la responsabilidad que tenemos de acercarnos y fortalecer a los demás.
Les expresamos nuestro amor y reconocimiento por todo lo que hacen para que la obra del Señor continúe adelante y por fortalecer a los que se encuentran a su alrededor. Como el profeta Lehi, oramos para que todos nosotros no tengamos "ninguna otra intención sino el eterno bienestar de [nuestras] almas".

FORTALECE A TU HERMANO