CITAS SUD



El dar, y no el recibir, es lo que hace florecer en su plenitud al espíritu de la Navidad: se perdona a los enemigos, se recuerda a los amigos y se obedece a Dios. El espíritu de la Navidad ilumina la ventana del alma y, al contemplar el ir y venir del mundo, nos interesamos más en la gente que en las cosas.
Siendo tan pobre,
¿qué puedo darle yo?
Le daría un cordero si fuera pastor.
Y si Rey Mago fuera, le daría otro don.
Mas yo ¿qué he de darle?
Le daré el corazón.
Leer más http://wp.me/p5Kxxp-20Q