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viernes

HIJAS EN MI REINO

HISTORIA Y LA OBRA DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO

En la primera reunión de la Sociedad de Socorro, la hermana Emma Smith dijo: “Vamos a hacer algo extraordinario”, y tenía razón. La historia de la Sociedad de Socorro está repleta de ejemplos de mujeres comunes yncorrientes que han logrado cosas extraordinarias al ejercer la fe en el Padre Celestial y en Jesucristo. La Sociedad de Socorro se estableció a fin de ayudar a preparar a las hijas de Dios para las bendiciones de la vida eterna. Los propósitos de la Sociedad de Socorro son aumentar la fe y la rectitud personales, fortalecer a las familias y los hogares, y brindar alivio al buscar y ayudar a los necesitados. La mujer cumple con dichos propósitos al procurar revelación personal, recibirla y al actuar de acuerdo con ésta en sus llamamientos y en su vida.
Este libro no es una historia cronológica ni es un intento de ofrecer una perspectiva completa de todo lo que la Sociedad de Socorro ha logrado. En vez de ello, proporciona una perspectiva histórica de la gran magnitud de la obra de la Sociedad de Socorro.

UNA VISIÓN DEL PROGRAMA DE LAS MAESTRAS VISITANTES por el presidente Spencer W. Kimball

por el presidente Spencer W. Kimball


El presidente Kimball pronunció este discurso el 16 de septiembre de 1958, cuando era miembro del Consejo de los Doce, Su mensaje, presentado en una convención de maestras visitantes en la Estaca Monument Park de Salí Lake City, sigue siendo actual e importante.


Mis queridas hermanas, creo que mi primer descubrimiento de la existencia e importancia de la Sociedad de Socorro tuvo lugar a muy temprana edad en mi vida.

MÍ familia se mudó de Salt Lake City a Atizona cuando yo tenía tres años. En aquel entonces mi madre tenía seis hijos y durante el tiempo en que pasó por cinco embarazos y sus respectivos alumbramientos, era presidenta de la Sociedad de Socorro del barrio.

Nos mudamos a una región nueva, donde el agua se extraía de pozos, donde había tantas moscas que por la noche era casi imposible ver a través de las telas metálicas de una puerta; donde también prevalecían la fiebre tifoidea y muchas otras enfermedades; donde la ayuda médica era sumamente limitada ya que no había hospitales, enfermeras o personas entrenadas, excepto el doctor del distrito, quien ya tenía más trabajo del que podía atender.

— No hace mucho leí en el diario de mi madre expresiones como la siguiente:

"Dejé a los niños con ... y fui a casa de la hermana Smith, donde una de las mellizas acababa de morir y había otros niños gravemente enfermos de fiebre tifoidea." "Hoy pasé el día con otras hermanas confeccionando mortajas para los niños fallecidos de la hermana Jones", y así continuaba.

Así conocí la Sociedad de Socorro, y estoy seguro de que hasta cierto grado continúa llevándose a cabo esa clase de trabajo, porque según lo interpreto, éste incluye no solamente el bienestar espiritual y moral de la gente del barrio, sino también el físico.

Cada vez que pienso en las maestras visitantes, considero que en muchas maneras vuestros deberes son semejantes a los maestros orientadores, quienes deben "velar siempre por los de la Iglesia" - no solamente veinte minutos al mes, sino siempre -"y fortalecerlos"- no sólo tocar la puerta, sino estar con ellos, alentarlos y fortificarlos, habilitarlos y fortalecerlos - "ver que no haya iniquidad ... ni dureza ... ni calumnias, ni mal decir" (D. y C. 20:53-54).

¡Qué gran oportunidad! Pero lamentable¬mente muchos prefieren hablar acerca de otras cosas como el tiempo, la política, de algo que acaba de tener lugar en el barrio, la división del mismo, la reorganización de un obispado, la reorganización de la presidencia de la Sociedad de Socorro, o cualquiera de las muchas cosas que pueden suceder en el barrio, dando lugar a la gente para dudar o criticar. Cuan privilegiadas son dos hermanas que van a un hogar, mantienen a un mínimo lo que podría ser perjudicial y además, edifican y apoyan a todas las autoridades de la Iglesia, a la Iglesia misma, sus doctrinas, sus programas y prácticas. Tal como yo lo entiendo en este programa no se puede utilizar la fuerza; es una obra de amor y aliento. Es sorprendente ver a cuántas personas podemos convertir e inspirar con amor. Debemos "amonestar, exponer, ex¬hortar y enseñar, e invitar...a venir a Cristo" (D. y C. 20:59). Esto puede ser tanto para los que no son miembros así como para aquellos que lo son.

A fin de lograr el éxito, una maestra visitante debe tener un elevado propósito y recordado en todo momento, debe poseer un gran discernimiento, un entusiasmo invencible, una actitud positiva y un gran amor. En Doctrinas y Convenios el Señor dijo;

"Y se os dará el Espíritu por la Oración de fe; y si no recibís el espíritu, no enseñaréis. (D. y C. 42:14.)

Considerando que vuestra obra está íntimamente unida a la del Sacerdocio, enseñaréis, como dice el Señor, "los principios de mi evangelio que se encuentran en la Biblia y en el Libro de Mormón, que contiene la plenitud de mi evangelio" (D. y C. 42:12), no sólo reglas de ética -, y tenéis siempre la libertad de acudir a ellos, interpretarlos, y mediante vuestra inspiración, brindarlos a esa hermana en particular. Debe haber para cada persona un mensaje diferente, un método diferente, una conclusión diferente, una manera diferente de obtener un testimonio.

La maestra, naturalmente, debe vivir de acuerdo con todo lo que enseña; es obvio, pese a que a veces lo olvidamos: que de todo lo que ella enseña da testimonio mediante su propia obediencia. El Señor dijo:

"Y os mando que os enseñéis el uno al otro la doctrina del reino." (D. y C. 88:77.)

No quedamos satisfechos simplemente con visitas, con la renovación de amistades. Na¬turalmente la amistad es importante, pero ¿cuánto más se podría afirmar una amistad si se le enseñara a alguien los principios eternos de vida y salvación?

Vuestro testimonio es un medio sumamente eficaz; nadie puede refutarlo ni destruirlo. Muchos expertos en las Escrituras dedican toda su vida al estudio de las mismas, y las pueden conocer, debatir y acudir a ellas mejor que muchos de nosotros; pero ninguno de ellos puede jamás refutar vuestro testimonio. No siempre tenéis que expresarlo en la manera formal; existen muchas otras formas.

Las maestras visitantes deben superarse y brindar dirección a las mujeres de los hogares que visitan. Deben superarse en energía, en discernimiento y perfección, y en testimonio, porque, por sobre todas las cosas, su testimonio es irrefutable.

La sección 38 de Doctrinas y Convenios, empezando con el versículo 23, atrae mi atención:

Pero, de cierto os digo, enseñaos los unos a los otros, de acuerdo con el oficio al cual yo os he llamado;

Y estime cada hombre", creo que también podemos decir cada mujer, "a su hermano", o hermana, "como a sí mismo, practicándola virtud y la santidad delante de mí.

¿Qué hombre de entre vosotros, si teniendo doce hijos que le sirven obedientemente, y no hace acepción de ellos, dijere a uno: Vístete de lujo y siéntate aquí; y al otro: Vístete de harapos y siéntate allí, podrá luego mirarlos y decir soy justo?

He aquí, esto os lo he dado por parábola, y es aun como yo soy. Yo os digo: Sed uno; y si no sois uno, no sois míos. (D. y C.38:23-24, 26-27.)

Hay muchas hermanas que están viviendo en harapos; harapos espirituales. Tienen derecho a túnicas maravillosas, túnicas espirituales, como dice en la parábola. Mucho es lo que hablamos del deber, pero vuestro es el privilegio de ir a esos hogares y cambiar esos harapos por túnicas.

Hablamos acerca del deber, pero hemos perdido el entusiasmo, el discernimiento y el objetivo cuando decimos: "Esta mañana tengo que hacer mis visitas". En vez de ello deberíamos decir: "Hoy es el día que he estado esperando. Me siento feliz al ir a los hogares de mis hermanas y ayudarlas a elevarse a nuevas alturas".

Vosotras tenéis una sagrada responsabilidad; habéis sido llamadas por Dios mediante las autoridades debidamente constituidas. En la sección 88 dice:

"Purificad vuestros corazones, y limpiad vuestras manos y vuestros pies delante de mí, para que yo os haga limpios;

Para que yo testifique... que sois limpios de la sangre", y los pecados, "de esta perversa generación." (D. y C. 88:74-75.)

No podéis dejar de visitar un hogar sin sentiros culpables; no debéis dejar de visitar a una hermana, aunque os dé la impresión de que no sois bien recibidas o que ella no se siente muy feliz con vuestra visita.

Es inexcusable que un maestro orientador o una maestra visitante acepten la responsabilidad de visitar unos cuantos hogares, y los dejes luego en sus harapos espirituales; cuando vayáis a las hermanas no deberá haber habladurías vanas o palabras ostentosas. Vais a salvar almas, y quién podría decir cuántas de las buenas personas que actualmente son activas en la Iglesia lo son a causa de que estuvisteis en sus hogares y les brindasteis una nueva perspectiva, una nueva comprensión; extendisteis sus horizontes, les disteis algo nuevo. Quizás nunca os lo hagan saber, pero de todos modos llevasteis a cabo la tarea.

Como sabéis, no estáis salvando única¬mente a estas hermanas, sino quizás también a su esposo y su hogar. Si una hermana es algo inactiva o un poco despreocupada, es muy factible que tenga un marido que lo sea un poco más, y quizás tenga hijos que únicamente hayan oído acerca del programa. Na¬turalmente que hay excepciones, pero muchas familias están recibiendo un poco de acá y de allá, sin tomarse el trabajo de integrarse al reino; de modo que tenéis una gran tarea que efectuar.

"El que siembra escasamente", dijo Pablo,' 'también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará." (2 Cor. 9:6.)

No llegamos a ningún lado con sólo hablar, tenemos que poner nuestro corazón en las palabras, debemos planear y preparar nuestra mente. Me pregunto si hay hermanas que ayunan la mañana en que salen a hacer sus visitas; quizás esto no sea un requisito, pero en la iglesia hay muchas cosas que no son requisitos, y sin embargo nos gustaría hacerlas. Aquel que sale a visitar los hogares, a tocar las puertas, a pasar el tiempo, y luego vuelve para hacer el informe, se asemeja un poco a aquel a quien se refiere Pablo, que se encuentra "como quien golpea el aire" (1Cor. 9:26), sin lograr nada. Debemos salir y cumplir con nuestra tarea de la manera adecuada. Me imagino que en casi cada distrito hay mujeres que no os permiten entrar a su hogar. Habrá otras que no desean que entréis, pero os lo permiten; hay otras que de¬searían que os fuerais lo más pronto posible.

Cuando tengáis una hermana que no os abra la puerta y sabéis que se encuentra en casa; otra que abre su puerta, pero no desea hacerlo; otra que os hace pasar pero desea que no hubierais ido; sería conveniente seguir el consejo del Señor, 'Pero este género no sale sino con oración y ayuno". (Mateo 17:21.)

Vosotras sabéis que el Señor tiene métodos, maneras y fuerzas intangibles que pueden afectar a la gente. ¿Recordáis a Alma, persiguiendo un día a la Iglesia y al día siguiente defendiéndola con todas sus fuerzas? (Mosíah 27.) ¿Recordáis a Pablo, un día persiguiendo a los santos, y unos días después predicando el evangelio con gran poder en la sinagoga? (Hechos 9.) ¿Qué provocó tan drástico cambio? ¿Fue cierta fuerza intangible que el Señor había manifestado en su sabiduría y que conmovió su corazón? También hizo algo más que naturalmente sabemos lo que fue.

Ahora decís, "Pero nunca podremos influir sobre esa mujer". Naturalmente que podéis, claro que se la puede convertir. El presidente Jotm Taylor dijo que no había nadie que no pudiese ser convertido, si la persona adecuada hacia el intento apropiado en el momento preciso, en la manera adecuada, con el Espíritu necesario" El rio Tñtércalolodas esas palabras, sino que yo las he añadido; pero no penséis que se trata de algo imposible.

Acudid al primer libro del Libro de Mormon y leedlo de nuevo. Recordáis cuando Nefí dijo:

"Iré y haré lo que el Señor ha mandado, porque sé que El nunca da ningún mandamiento a los hijos de los hombres sin prepárales la vía para que puedan cumplir lo que les ha mandado." (1 Nefi 3:7.)

¡Claro que puede lograrse.! Pebemos eliminar completamente de nuestro vocabulario. las palabras: "no puedo".

Si el llamamiento ha sido del Señor, ¿lo aceptáis, o pensáis que es vuestra presidenta de la Sociedad de Socorro del barrio quien os hizo el llamamiento? Ahora, si únicamente ella os hubiese llamado, quizás no se podría lograr el propósito, pero si Dios os llamó mediante la autoridad adecuada, que es la forma en que debéis ser llamadas, es obvio que no podéis fracasar si hacéis todo lo que esté de vuestra parte. Es fácil desalentarse; es fácil ceder, pero no debéis fracasar. Recordad a Nefi, quien se topó con una situación impracticable y no podía obtener las planchas. Sus hermanos tampoco las podían obtener; no podían comprarlas, no podían sacarlas de las manos de Labán. No les era posible entrar por ellas y su vida estaba en peligro. A pesar de todo, he aquí, aparece un joven desarmado, quien entra a una ciudad a través de un muro infranqueable, atravesando puertas que no podían abrirse, un jardín impenetrable, una bóveda que estaba cerrada, entre soldados que no podían ser burlados; y sale con sus brazos Henos de registros para evitar que su posteridad y la de otros perecieran en la incredulidad. (1 Nefi 3-4.)

Hizo lo imposible pero nada es imposible para el Señor. En cualquier tiempo lo tenemos de nuestro lado, cuando nos llama, cuando nos da un mandamiento. Entonces, si nuestra energía, esfuerzos, planes y oraciones son lo suficientemente grandes como para llevar a cabo el trabajo, naturalmente logramos nues¬tra meta.

Siempre debemos tener una profunda sinceridad, una gran humildad y una confianza absoluta en el Señor.

Recordad que el amor es la mayor de las leyes. Cuando se le preguntó al Señor cuáles eran las dos leyes mayores, El contestó:

"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón , y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.

Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.'(Mat. 22:37-39.)

Nos dijo quién era nuestro prójimo: eran aquellos que estaban lejos, los que andaban por los caminos, los heridos, los endeudados. Todos son nuestro prójimo, y las hermanas a las que visitáis en sus hogares también son vuestro prójimo. Si hacéis vuestras visitas para cumplir con vuestras asignaciones, es una cosa; pero si lo hacéis para llevar a vues¬tro prójimo a un pleno conocimiento del evangelio, entonces es otra cosa y, como dije antes, todo se puede lograr.

El autor Lloyd C. Douglas (1877-1951), escribió:

'La naturaleza siempre se rebela contra lo que impide su obra, ciega pero ordenada. Por muchos años, un árbol podrá sostener una lenta y silenciosa guerra contra una pared que lo estorba, sin lograr ningún progreso visible.

Un día, la pared se derrumbará; no porque el árbol haya obtenido repentinamente alguna energía sobrenatural, sino porque el paciente trabajo de autodefensa y autoliberación ha logrado su cometido. El árbol cautivo por mucho tiempo se ha liberado, la naturaleza ha logrado su propósito." (The Robe, Boston,1947.)

Vosotras también podéis hacer esoSal igual que la pequeña enredadera, la pequeña raíz que puede derrumbar una pared o partir una roca, podéis ser '..una importante influencia sobre la gente, a fin de librarla de su cautiverio, llevándola a una actividad total. ¡Claro que se puede lograr!

Dios os bendiga, hermanas, en vuestra gloriosa tarea, en vuestras dulces personalidades, en la influencia que podéis transmitir a los demás.

No quisiera encontrarme entre las numerosas personas que han oído el mensaje de Cristo y lo han ignorado, que han estado absolutamente expuestos a la verdad y la han dejado pasar.

Presidente Spencer W. Kimball

...Vuestros deberes son semejantes a los de los maestros orientadores, quienes deben ''velar siempre por los de la Iglesia", no solamente veinte minutos al mes, sino siempre...

lunes

LO ESCENCIAL PARA PRODUCIR Y ALMACENAR EN EL HOGAR

Se ha aconsejado a los Santos de los Últimos Días que se preparen para procurar el bienestar personal y de sus familias para los tiempos difíciles. La preparación personal y familiar debe ser un modo de vida, un modo prudente de vivir. Esto implica ser "sabio, moderado, prudente y hábil en planear para el futuro sin desatender las necesidades inmediatas" Una faceta de la preparación personal y familiar es la producción y el almacenamiento en el hogar.
"Nuestro énfasis sobre este tema no está basado en nada que dé fundamento a ningún tipo de crisis o pánico, sino todo lo contrario: es necesario comprender que la preparación familiar y personal debe ser una forma prudente de vida así como un enfoque ordenado de utilización de los recursos, dones y talentos que el Señor nos ha dispensado. El primer paso, por lo tanto, es enseñar a nuestro pueblo a ser autónomo e independiente, mediante la adecuada preparación para la vida diaria"


martes

EL PAPEL DE LA MUJER

por EL PRESIDENTE N. ELDON TANNER 

Así como no hay nada más admirable que la masculinidad íntegra, tampoco hay nada más sagrado que la genuina femineidad. Y no hay nada que más se aproxime a los cielos que la paternidad tal y como el Creador Omnipotente la ha designado para nosotros.
La maternidad sagrada ejerce la influencia más poderosa en la vida humana; y está fundada sobre los principios más puros de espiritualidad y firmeza de carácter.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sitúa a la mujer en el lugar más excelso, pues la reconoce como una hija de Dios. Como madre, es copartícipe con El en el gran suceso de la creación y es también la reina de su hogar, y se le debe reconocer como tal.
Recomendamos a todos los integrantes de cada familia Santo de los Últimos Días, que lean cuidadosamente este mensaje, el cual encomendamos muy sinceramente a la atención de todos.

miércoles

SOCIEDAD DE SOCORRO

APRENDED PARA ENSEÑAR

No hay mujer que haya sido como tú. El Señor te ha hecho única y no puede haber otra como tú. La posibilidad de que haya alguien idéntico a ti debe compararse a un número tan alto que ni siquiera tiene un nombre; seña como agregar 9.031 ceros al número 1, y pretender darle un nombre.
No hay otra persona que pueda hacer lo que el Señor te ha enviado a hacer aquí en la tierra. El valor de lo que tú tienes para aportar se manifestará por medio de la expresión de tu personalidad, ese destello particular de lo divino que te hace exclusiva, diferenciándote de toda criatura viviente. La impresión que tú dejas en el mundo, en el corazón y la mente de otros, es tan distinta, tan exclusiva y tan única como tu propia huella digital.

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jueves

MENSAJE A MIS NIETAS

por el élder James E. Faust
(Discurso pronunciado en la Universidad Brigham Young, el 12 de febrero de 1985).

Dado que tal vez haya quienes no concuerden con lo que tengo que decir, dirigiré mis palabras principalmente a mis nietas y os invito al resto de vosotras a escuchar.

"En el último cumpleaños de Brittany, una de mis nietas, dije a la madre de ésta, con un considerable orgullo de abuelo, que creía haber descubierto en la niña ciertos rasgos que comenzaban a manifestarse y que prometían mucho. Desde luego, pienso lo mismo de Nicole, Melissa, Kelly Ann, Katy, Sarah y la pequeña Ashley, mis otras nietas.

"No deseo deciros lo que debéis ser, ya que eso tendréis que decidirlo por vuestra propia cuenta puesto que poseéis vuestro libre albedrío. Todas vosotras tendréis que esforzaros con gran ahínco por aprender todo lo que podáis y desarrollar vuestros talentos. Alcanzar cualquier cosa que en verdad valga la pena no es tarea fácil. Sólo quisiera deciros lo que creo os hará ver con claridad quiénes sois y os dará importancia y felicidad como personas. También quiero instaros a alcanzar vuestro mayor potencial, a convertiros en personas de gran mérito y en grandes mujeres. Por motivo de que descendéis de grandes mujeres, cada una de vosotras tiene el potencial de llegar a ser una gran mujer.

"Pero quisiera aclararos que para mí el ser grande como persona no quiere decir que por fuerza tengáis que llegar a ser grandes doctoras en medicina, grandes abogadas o directoras ejecutivas de empresas comerciales. Podéis, naturalmente, seguir cualquiera de esas carreras si así lo deseáis, y si os afanáis con el esfuerzo que ello exige, y yo me sentiría orgulloso de vuestros triunfos. Sin embargo, para mí, la grandeza significa mucho, mucho más. Confío en que cada una de vosotras, mis nietas, llegue a ser una persona de gran provecho y virtud para que lo que aportéis esté tanto al nivel de los valores humanos como al de los valores eternos.

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lunes

VENID EN POS DE MI

GUIA DE ESTUDIO DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO 4 (1992)

Como se hace constar reiteradas veces en las Escrituras, nuestro Salvador nos insta a seguirle. Por medio del profeta José Smith, el Señor nos ha dicho: "Por tanto, escuchad mi voz y seguidme..." (D. y C. 38:22). El nos invita a buscar el camino que conduce a la felicidad tanto en esta vida terrenal como en la eternidad venidera.
El Salvador en ésta, la dispensación del cumplimiento de los tiempos, aprenderemos lo que El desea que hagamos por medio de las Escrituras (D. y C. 18:34-36), así como por medio de Sus profetas vivientes (D. y C. 1:38) y de las lecciones que se encuentran en esta guía de estudio personal.

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viernes

VENID EN POS DE MI

GUIA DE ESTUDIO DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO 1989

Según lo que está registrado en las Escrituras, son muchas las veces en que el Salvador nos ha instado a que lo sigamos.
Por medio del profeta José Smith, nos dijo: "Por tanto, escuchad mi voz y seguidme... ". El nos extiende esta invitación con el fin de ayudarnos a encontrar el camino a la felicidad en esta vida así como en la eternidad por venir.
En la dispensación del cumplimiento de los tiempos, los seguidores del Salvador podemos saber por los siguientes medios cuál es su voluntad con respecto a nosotros: las Escrituras, los profetas que El tiene en nuestra época y las lecciones de esta guía de estudio personal. La guía es un complemento de las Escrituras y nos proporciona otra manera de desarrollar la fe en nuestro Señor Jesucristo y de fortalecer nuestro testimonio.

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domingo

APRENDED DE MI

Curso de Estudio de la SOCIEDAD DE SOCORRO 1987
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El Curso de Estudio de la Sociedad de Socorro 1987 como una ampliación de su estudio personal de las Escrituras. Las Escrituras y este manual, juntos, le servirán para comprender mejor el evangelio y aplicarlo en su vida.
Las lecciones de 1987 giran en torno a los principios del evangelio. Entre las lecciones se incluyen catorce discursos y artículos de miembros de la Primera Presidencia y del Consejo de los Doce Apóstoles. Usted podrá estudiar a fondo esos inspirados mensajes. También se han añadido temas apropiados a las temporadas de la Pascua de Resurrección y de la Navidad.
Las lecciones incluyan dos lecciones de Vida Espiritual, una lección de Instrucción sobre el Hogar y la Familia y una lección de Servicio Caritativo/Relaciones Sociales.

martes

VENID A MI

GUIA DE ESTUDIO PERSONAL DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO 1988
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El curso de estudio de la Sociedad de Socorro, Venid a mí, pone de relieve la invitación de nuestro Salvador: ".. . si venís a mí, tendréis vida eterna. He aquí, mi brazo de misericordia se extiende hacia vosotros; y a cualquiera que venga, yo lo recibiré; y benditos son los que vienen a mí". Esta petición, que se encuentra en el Libro de Mormón y que es el actual curso de lectura de la Iglesia, es en la actualidad una invitación a todas las personas de todo el mundo.
La guía de estudio personal tiene por objeto servir de utilidad a la mujer para implantar en su vida los principios del evangelio. Esos principios comprenden vida espiritual, servicio caritativo/relaciones sociales e instrucciones para fortalecer el hogar y la familia. La finalidad de las lecciones es animar a la mujer a orar, a estudiar las Escrituras, a prestar oídos a la voz de los profetas vivientes, a guardar los mandamientos y a efectuar obras de rectitud.
Al leer y estudiar estas lecciones y tomar parte en ellas, usted se sentirá elevada y edificada, y en su alma adquirirá un nuevo relieve el mensaje que dice: ".. . y él invita a todos ellos a que vengan a él y participen de su bondad; y a nadie de los que a él vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o hembras; y se acuerda de los paganos; y todos son iguales ante Dios, tanto los judíos como los gentiles".
Nuestro Señor y Salvador dijo: "Por tanto, venid a mí y sed salvos".

jueves

ACORDAOS DE MI

GUIA DE ESTUDIO DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO 1 (1988)
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Esta guía de estudio personal de la Sociedad de Socorro, Acordaos de mí, debe servir a las hermanas para ampliar su estudio personal de las Escrituras. Desde el principio de la existencia terrenal, los hijos de Dios han sido gente que hace convenios. Adán y Eva hicieron convenios sempiternos que han dirigido los pasos de los fieles a lo largo de las edades de la historia. En nuestra época, hacemos convenios y recibimos ordenanzas del evangelio que nos protegen y nos dirigen a través de las aguas tempestuosas de los problemas que nos presenta la vida. Grandes son los galardones que recibimos al aprender acerca del Salvador, al seguirle y recordarle, lo cual hacemos al guardar los convenios y las promesas que hemos hecho. El hacer todo eso nos encaminará a venir a El.

domingo

CURSO DE ESTUDIO DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO 1980-81 1985

CURSO DE ESTUDIO DE LA SOCIEDAD DE SOCORRO 1980-81 1985
. .Servicio Caritativo
Mensajes de las Maestras Visitantes
Vida Espiritual
Administración del Hogar
Educación para la Madre
Relaciones Sociales
Refinamiento Cultural

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