EL OCTAVO HABITO

STEPHEN R. COVEY

¿Por qué un octavo hábito?
El octavo hábito no es una mera adición a los otros siete, un hábito que, de algún modo, se hubiera pasado por alto. El octavo hábito consiste en encontrar su voz e inspirar a las demás a que puedan encontrar la suya.
El octavo hábito constituye el camino hacia la vertienteenormemente prometedora de realidad de hoy. Contrasta claramente con el dolor y la frustración que he descrito. En el fondo, es una realidad eterna. Es la voz del espíritu humano; lleno de esperanza y de inteligencia, fuerte por naturaleza, con un potencial inagotable para servir al bien común. Esta voz también engloba el alma de las organizaciones que sobrevivirán, prosperarán y tendrán un impacto profundo en el futuro del mundo.
Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres
buenos no hagan nada. Cuando nos inspira un gran propósito, proyecto extraordinario, todos nuestros pensamientos rompen sus límites.
La mente transciende las limitaciones, nuestra conciencia se expande en todas las direcciones y nos encontramos en un mundo nuevo, grande y maravilloso. El núcleo de este facultamiento lo forman mujeres que bien solas en grupos sinérgicos regidos por normas eligen convertirse en empresarias independientes que trabajan en su propia casa o en su barrio para alcanzar una posición económica, próspera y viable. Han hallado su propia voz.
La visión de lo que es posible puede irrumpir de repente en la conciencia. Sin embargo he visto que, en términos generales, la visión aparece cuando la persona es conciente de alguna necesidad humana y responde a su conciencia tratando de satisfacerla.
Ha encontrado su voz inspirado a los demás a encontrar la suya. Hoy en día, el movimiento de los microcréditos se está extendiendo por todo el mundo.
Pocos de nosotros podemos hacer grandes cosas, pero todos podemos hacer cosas pequeñas con gran amor.
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