PADRE, CONSIDERA TUS OBRAS

Un mensaje de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días
HERMANOS, ¿habéis considerado alguna vez el desafío que significa llegar a ser un buen padre? ¿criar a los hijos en rectitud y llegar a tener una verdadera unidad con la esposa? El construir lo que podríamos llamar un sentimiento de amor y armonía constantes en el hogar requiere verdaderos esfuerzos y una buena planificación. ¿Por qué significa un desafío tan grande para casi todo hombre, el ser un padre bueno y justo, un padre que alcance el éxito?
El plan de salvación del Señor requiere que pasemos pruebas en esta vida mortal. Estas pruebas parecen lograr su punto álgido cuando se alcanza la paternidad; pero sería conveniente que supiéramos que la paternidad, en cierto sentido, es un aprendizaje o un entrenamiento en nuestro esfuerzo por lograr la divinidad. Esta presentación será de gran ayuda para ampliar la perspectiva del significado de la paternidad, para lograr el entendimiento y el sentimiento de nuestro valor para el Padre Celestial, ¡Padre, considera tus obras!
Mediante su Hijo Jesucristo, Dios creó los cielos y la tierra. En aquel entonces vivíamos con El como sus hijos espirituales y nos regocijamos cuando esta tierra fue formada. Conocíamos todo lo relacionado con la necesidad de venir a la tierra, de obtener un cuerpo y de experimentar las muchas pruebas que presentaría la vida terrenal. Sabíamos que íbamos a cometer errores. También sabíamos que mediante eí sacrificio expiatorio de nuestro Hermano y Salvador, el Señor Jesucristo, podríamos arrepentimos y quedar limpios de esos errores.
Así mismo, sabíamos que Jesucristo sería nuestro ejemplo y que nos indicaría el camino de regreso a nuestro Padre Celestial. "Y creó D ios al hombre a su imagen... varón y hembra los creó"