EL DIVINO SISTEMA DE CONSEJOS

M. RUSSELL BALLARD

El mundo en el cual vivimos en la actualidad está repleto de conceptos completamente opuestos a las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo. Al observar a nuestro derre­dor resultan evidentes las grandes presiones impuestas por Satanás. La familia, como institución, se ve acometida, y la juventud es constantemente bombardeada por las influencias del mal. En el transcurso de las últimas décadas se nos ha ben­decido con maravillosos y variados adelantos tecnológicos, pero al mismo tiempo hemos sido testigos de un trágico incremento en la inmoralidad, el aborto, el divorcio, el maltrato infantil, la adicción a las drogas, la violencia y muchos otros males socia­les.
Preocupa particularmente el efecto que todo esto está teniendo en la estabilidad de la familia.
Debido a estas condiciones, ya hace algunos años que he venido haciéndome la siguiente pregunta: ¿Cómo puede la Iglesia preparar mejor a sus miembros para hacer frente a los desafíos y las cambiantes circunstancias de esta época? Ya no resulta posible que un líder por sí solo, fuera éste un hombre o una mujer ni siquiera un padre o una madre- pro­vea aquello que se necesita tan desesperadamente en la vida de nuestras familias y de los miembros de la Iglesia. Para estar en condiciones de guiar a los hijos de nuestro Padre Celestial hacia la vida eterna, debemos reunirnos en consejo y ayudarnos mutuamente.
A menudo pienso que la solución está en el inspirado sis­tema de consejos que tenemos en la Iglesia. Me resulta claro que el Señor nos ha dado un elemento magnífico para que podamos ministrar más eficazmente en favor de nuestra gente y solucio­nar los problemas a que se enfrentan las personas y las familias.
Descansa sobre cada uno de nosotros la responsabilidad pri­mordial de satisfacer nuestras necesidades espirituales y tempo­rales, y en la mayoría de los casos podemos recurrir a la ayuda, el consejo y el apoyo de familiares cercanos y otros parientes. Pero el Señor también ha establecido, tanto para usar en la Iglesia como en el hogar, un sistema de consejos destinado a for­talecer y a edificar a todo Santo de los Últimos Días. Este sis­tema abarca desde el Consejo de la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles hasta los consejos familiares, y todos cumplen una función importante en lo que atañe a bende­cir la vida de la gente y a salvar almas.